SEGURIDAD EN LA CONSTRUCCIÓN DE NAVES INDUSTRIALES

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A través de una serie de medidas preventivas, es posible evitar los riesgos laborales que se derivan del proceso de construcción de una nave industrial. Teniendo en cuenta que, por lo general, es necesario realizar un gran número de desplazamientos de objetos pesados, conviene prevenir a los operarios de la obra de posibles caídas y golpes a través de una normativa basada en la seguridad y el control.

 

Proceso de construcción de una nave industrial

Para llevar a cabo la construcción de una nave industrial es necesario distinguir entre dos tipologías de estructuras; la metálica y la de hormigón. Para ambas modalidades, el proceso de construcción implica  una serie de desplazamientos de objetos pesados, como son la colocación de pilares, de correas y de placas, así como la disposición de los cerramientos. Por ello, para realizar un análisis de los posibles riesgos de una construcción de gran magnitud es relevante saber algunos detalles sobre su proceso de desarrollo.

 

En el caso de tratarse de una estructura de hormigón, se pueden emplear pilares prefabricados, pilares encofrados o pilares hormigonados. En este sentido, los prefabricados se colocan mediante la ayuda de una grúa móvil, la encargada de elevar este pilar por uno de los extremos hacia su posición vertical, así como de transportarlo hasta la zapata. Una vez desplazado el pilar hasta la zapata, cuyo centro tiene un hueco libre, los operarios de la obra se encargan de colocar dicho pilar en el interior de la propia estructura.

 

Teniendo en cuenta el complejo y pesado movimiento de los pilares de una construcción, existen una serie de riesgos asociados directamente a la actividad realizada, entre los que se encuentran, por lo general, los golpes contra el pilar durante su transporte, el aprisionamiento entre la zapata y la base del pilar o el derrumbe de los pilares.

 

Riesgos laborales durante la construcción

Durante el proceso de construcción de una nave industrial, teniendo en cuenta la actuación que  implica realizar numerosos movimientos y emplazamientos de objetos pesados para completar una obra, es posible que se produzcan los siguientes riesgos laborales:

 

  1. Caída al mismo nivel

El trabajador puede tropezar con algún objeto situado en el suelo. A pesar de que éste no suponga un riesgo de extrema gravedad, es conveniente tener despejado el espacio donde se trabaja para evitar cualquier posible traspiés.

 

  1. Caída a una altura diferente

En función de la altura desde la cual se produzca la caída, ésta podría resultar incluso mortal. Por ello, es necesario proteger los distintos desniveles de una forma adecuada y segura. Generalmente, las superficies en altura, correctamente valladas, deben cumplir los requisitos estipulados en la normativa de seguridad de las obras para evitar que los operarios puedan tropezar con algún objeto y perder el equilibrio.

 

  1. Golpes

El gran número de desplazamientos de objetos pesados puede producir un choque entre el trabajador contra un elemento sólido, provocando daños o lesiones más o menos graves.

 

  1. Atrapamientos

Al igual que en el caso mencionado anteriormente, los atrapamientos pueden darse durante el desarrollo de las distintas tareas realizadas por los trabajadores. Por ejemplo, a la hora de acceder a espacios pequeños y zonas de difícil entrada o ante el peligro de desprendimiento de materiales o elementos varios.

 

Elementos de seguridad a tener en cuenta

A través de una serie de medidas de prevención es posible evitar los riesgos laborales derivados del proceso de construcción de una nave industrial. Por lo tanto, teniendo en cuenta que es necesario desplazar grandes piezas, es recomendable utilizar cuerdas sujetas al pilar, a modo de guía, para mantener una corta distancia de la base y colocar aquellos objetos de gran tamaño y peso con mayor seguridad. De esta manera, se asegura que no haya ningún operario situado junto al propio pilar durante su desplazamiento hacia la estructura de la nave.

 

Asimismo, para introducir el pilar en la zapata es aconsejable emplear cuñas de madera, con el fin de prevenir un descenso estridente e incontrolado. Una vez desplazado el pilar, se procede a su correcta colocación y, por último, se desengancha del gancho de la grúa móvil. Para este paso es fundamental tener en cuenta que la eslinga o maroma con ganchos que levanta el objeto pesado debe tener en su extremo unos pestillos de seguridad.

 

Con respecto a la vestimenta de los operarios que trabajan en esta construcción, es obligatorio que todos ellos calcen unas botas de seguridad con una puntera metálica, lleven cascos de plástico en el exterior y de tela resistente en el interior y cuenten con un arnés de colores vivos que vaya unido al andamio de la obra.

 

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