Reciclaje de los materiales de construcción

La tendencia verde conquista todos los sectores y el mundo de la construcción no se queda atrás. La sostenibilidad es un muro infranqueable más que debe respetarse a la hora de realizar los planos de las edificaciones. De hecho, cada vez son más las iniciativas que se llevan a cabo en el terreno de los cimientos para apostar por la protección del medio ambiente y la reutilización de recursos.

 

Los avances tecnológicos en materia de construcción y medio ambiente permiten que al culminar el proyecto de una edificación o su demolición, los materiales ´sobrantes´, según sus propiedades y características, puedan ser aprovechados en una nueva obra. En general, la mayor parte de los residuos de construcción y demolición (RCD) son destinados a la producción de áridos, con los que posteriormente se fabrica hormigón. Sin embargo, estos pueden ser de diversa naturaleza y ser aprovechados de muchas maneras.

 

Métodos y materiales reutilizables

 

No todos los materiales pueden ser reutilizados ni son sometidos a los mismos procesos para darles una nueva funcionalidad. A continuación, te presentamos un listado de aquellos residuos que puedes recuperar tras un proceso de demolición o construcción. Independientemente del material recuperado y del procedimiento al que ha de ser sometido para su reutilización, hay que cerciorarse de la calidad de los residuos que se van a reciclar. Así, se garantiza que el nuevo material cumpla con las condiciones y requerimientos para una nueva construcción.

 

  • Asfalto: los restos que generan los procesos de pavimentación suelen ser procesados para ser utilizados en la construcción de nuevas carreteras. Si se mezclan con otros materiales, como aglomerante asfáltico, el resultado es un nuevo material de pavimentación.
  • Hormigón: sus residuos son mayormente empleados como la base para construir carreteras y como uno de los componentes para la producción de hormigón nuevo.
  • Madera: incluso la madera contaminada con pintura puede ser recuperada para darle otro uso. Los restos de estructuras, encofrados y conglomerados de madera son triturados y clasificados para producir combustible o como decoración de paisajismo.
  • Metales: las puertas, chapas, marcos de ventanas y tuberías son algunos de los metales a los que se les puede dar un segundo uso. El hierro y el acero son metales que para poder ser aprovechados suelen fundirse. Si se recuperan piezas enteras, también es una opción la venta a los comercios de chatarra.
  • Plástico y vidrio: encontrar estos residuos tras una demolición es poco común. La reutilización de estos materiales es posible gracias a la industria del reciclaje, donde son enviados previo procedimiento de selección y clasificado.

 

Clasificación de los materiales

 

Cada uno de los recursos que se utilizan para edificar, tras someterse a un proceso de revisión, son catalogados atendiendo al uso secundario que pueden tener. De este modo, se pueden clasificar en tres subgrupos:

 

  • Materiales reutilizables: generalmente se tratan de piezas de acero, madera, ladrillo, bloque, tejas o mampostería que han sido recuperadas en buen estado. Los materiales áridos pueden ser reutilizados como material de relleno en la nueva edificación, o para pavimentar vías temporales que conecten la construcción con otras vías de acceso.
  • Materiales reciclables: en su mayoría, los metales, el plástico y el vidrio pueden ser destinados al mercado del reciclaje. En este caso, los residuos son tratados para ser reutilizados y dar forma a nuevos materiales o productos de propiedades similares.
  • Materiales destinados a la fabricación de productos secundarios: los materiales restantes que provienen de la roca; las cerámicas; y el hormigón; pueden ser recuperados para fabricar productos secundarios. Los metales, el plástico y el vidrio también pueden ser reciclados con este fin.

 

Impactos medioambientales

 

La disminución de la contaminación del aire y de la explotación de los recursos naturales son dos de las más importantes en el compromiso con la sostenibilidad. Utilizar residuos de construcción y demolición en los nuevos proyectos tiene una serie de consideraciones positivas para el medio ambiente, tales como:

 

  • Impactos asociados al transporte de materiales: trasladar lo necesario para la construcción de una edificación tiene consecuencias en el medio ambiente, sobre todo en la contaminación del aire por las partículas y gases que los materiales desprenden. En este sentido, la recuperación de residuos reduce el volumen de restos que han de ser trasladados a los vertederos y el de los materiales con los que se hará la nueva construcción.
  • Impactos asociados a la fabricación de nuevos materiales: reutilizar los residuos tiene un impacto positivo en el ahorro de consumo de materiales nuevos así como en la fabricación de los mismos. Esto también tiene implicaciones en la preservación de los espacios naturales puesto que disminuiría la explotación de los recursos minerales.

 

Es importante destacar que la reutilización de residuos de construcción y demolición también puede suponer consecuencias negativas, como la producción de ruidos y de polvo. A su vez, podría tener implicaciones entre los empleados y las fábricas de producción de materiales vírgenes.

 

Sin embargo, sigue siendo una de las acciones de mayor grado de responsabilidad con el medio ambiente que se pueden impulsar desde el sector de la construcción. En cualquiera de los casos, los proyectos de reutilización de materiales deben estar acompañados de planes de trabajo y medidas de limpieza. Así, se minimiza al máximo el impacto medio ambiental.

 

 

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