LA IMPORTANCIA DE LOS EPIs EN LA CONSTRUCCIÓN

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La construcción es uno de los sectores donde la utilización de los equipos de protección individual, más conocidos como EPIs, tiene una gran importancia.

Cada vez más las empresas apuestan por la seguridad de sus trabajadores y prevenir al máximo la salud de los mismos.

Siendo estos los objetivos principales de los equipos de protección individual.

Los EPIs son fundamentales y necesarios para desarrollar la gran mayoría de las funciones de los trabajadores de la construcción, previniendo multitud de riesgos.

Por este motivo, las empresas están invirtiendo en los mejores equipos de protección individual para conseguir una mayor protección y prevención de la salud de sus empleados.

De este modo, a mayor seguridad menos probabilidades de que ocurran accidentes laborables hay.

Traduciéndose esta responsabilidad con respecto a los trabajadores, en una mayor eficacia en los proyectos y, por consiguiente, en un mayor rendimiento de la empresa.

Es fundamental que los EPIs lleven el símbolo “CE” para garantizar su seguridad y que cumplan con la normativa de la Unión Europea.

Asimismo, se establecen tres categorías para los EPIs: I, II y III, en función de los riesgos que cubren.

Van desde la categoría I para riesgos mínimos para el usuario hasta la categoría III para riesgo muy grave o mortal.

Los EPIs están compuestos en general por un conjunto de prendas y accesorios que conforman la protección más inmediata para el trabajador en su lugar de trabajo.

Sus características se adaptan teniendo en cuenta los riesgos concretos de cada función a realizar (trabajos en altura, grúa, operaciones de soldeo, encofrado, etc.).

A continuación, detallamos los EPIs más imprescindibles e innovadores que existen actualmente en el mercado.

Protección de la cabeza:

Tanto en la construcción como en otros sectores de riesgo, el casco es el EPI de referencia.

El uso de cascos protectores es necesario en obras de construcción, así lo determina el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

Principalmente en el desarrollo de actividades que conlleven peligros, sobretodo de desprendimientos.

Existen varios tipos de cascos dependiendo los riesgos a los que se expone el trabajador: resistentes a la corriente eléctrica, a las deformaciones laterales, a las altas temperaturas, etc.

Actualmente, el casco más innovador que existe en el mercado es el de seguridad con realidad aumentada.

Lleva un sistema de cámaras que permiten que el trabajador visualice lo que le rodea a 360 grados, pudiendo prevenir así multitud de accidentes.

Protección inteligente:

La empresa Zerintia Technologies ha desarrollado un chaleco inteligente equipado con procesador Intel que tiene detectores de caídas y gases tóxicos, bluetooth y GPS.

Asimismo, el trabajador puede llamar a los servicios de emergencia no solo con sus manos, sino también activando el sistema con la boca para casos de gran riesgo o peligro.

Protecciones faciales:

Para proteger al trabajador de posibles cortes y accidentes físicos producidos por acciones mecánicas, así como para evitar otros riesgos (como las salpicaduras químicas).

Existen tres tipos de protectores oculares y dos tipos de pantallas faciales:

  • Gafas de montura universal: ofrecen protección mecánica y contra radiaciones.
  • Gafas de montura integral: protegen frente a vapores y gases.
  • Pantallas faciales, cubriendo toda la cara para una protección mayor. Existen dos tipos, de malla (metálicas o de plástico) y transparentes (de policarbonato).

 Protectores auditivos:

Diseñados para proteger los oídos en trabajos en los que el ruido del ambiente puede perjudicar la salud auditiva.

Hay dos grandes tipos de protectores auditivos: los tapones y las orejeras.

Protección respiratoria:

Con el objetivo de prevenir las consecuencias derivadas de los gases, vapores y otras partículas, existen varios tipos de mascarillas.

Las más comunes son las autofiltrantes, equipos con aporte de aire, máscaras completas, semimáscaras, etc.

Este tipo de mascarillas están recomendadas para trabajos de soldadura, movimientos de tierra, asfaltados o corte de piedra.

Actualmente, debido a la situación global que estamos viviendo por el COVID-19, es recomendable que todos los trabajadores lleven mascarilla para evitar el contagio.

Protección de las manos:

Dependiendo el riesgo laboral concreto de cada trabajo a realizar, existen varios tipos de guantes.

  • Guantes de protección mecánica (normalmente de cuero) para descargas de materiales y riesgos menores.
  • Guantes aislantes (látex) para trabajos eléctricos.
  • Guantes de protección química.
  • Guantes de protección para soldadores.
  • Guantes de protección contra el frío.

Protección de los pies:

Las botas de seguridad es uno de los elementos más importantes e imprescindibles para llevar acabo cualquier trabajo relacionado con la construcción y sus riesgos.

El calzado de seguridad debe tener puntera reforzada y plantilla protectora contra los pinchazos. Asimismo, es fundamental, la ergonomía y el confort.

Ropa reflectante:

Es fundamental que los trabajadores utilicen ropa que contenga elementos reflectantes para que sea visible en las peores condiciones de luz.

Protección contra las caídas:

Cuando se van a realizar trabajos a más de dos metros de altura son necesarios e imprescindibles los equipos de retención y de parada de caídas.

Una de las últimas incorporaciones son los arneses para pesos de hasta 140 kilos.

Cuentan con mosquetones automáticos, para facilitar el ajuste, y hebillas de cierre rápido automático.

La utilización de los EPIs en la construcción es vital para reducir cada año el número de accidentes laborables y sobre todo mortales.

Si quieres tener más información sobre este tema, no dudes en contactarnos o puedes leer otros artículos relacionados en nuestra web.

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