¿Por qué construir y exigir edificios saludables?

Seguramente a lo largo de la vida te has planteado en varias ocasiones qué hábitos adoptar para llevar una rutina sana y gozar de buena salud. Cuando pensamos en nuestro bienestar, lógicamente tendemos a reparar en la dieta que seguimos, en si hacemos suficiente deporte, en si usamos los cosméticos adecuados para cuidar nuestra piel y un sinfín de planteamientos que, afortunadamente, están de moda. Incluso, es cada vez más habitual tomar conciencia y preservar el medioambiente. Sin embargo, y aunque todo esto es importante, en pocas ocasiones dirigimos la atención a nuestro entorno más cercano. De media el ciudadano pasa el 90% de su tiempo en espacios cerrados, como son casas u oficinas. Mucho más que en el exterior. Esto es significativo ya que tal como aseguran diversos estudios sobre calidad del aire, la atmósfera en los interiores está aproximadamente cinco veces más contaminada. Por ello, hoy queremos aclarar por qué es tan necesario construir y exigir edificios saludables.

 

Antes de reflexionar sobre los beneficios de los edificios saludables, es interesante que concretemos qué es exactamente un edificio saludable. Para  ello, la Universidad de Harvard, que lleva años estudiando el concepto, establece una serie de puntos fundamentales que lo definen. Estos se basan especialmente en factores que influyen en la salud humana, el bienestar y la productividad que están íntimamente relacionados con las construcciones. Estos son los siguientes:

 

  • Calidad del aire: El sistema de ventilación debe ser capaz de evitar que se acumulen las emisiones de compuestos orgánicos volátiles (COV) y de CO2 al mismo tiempo que debe controlar las fuentes de olores y productos químicos que garanticen la calidad adecuada del aire. El uso de materiales de baja emisión de estos compuestos es La humedad debe mantenerse entre el 30 y el 60%.  Por todo ello, la finalidad debe ser siempre huir de edificios enfermos que contengan bacterias y hongos como la legionela, compuestos orgánicos volátiles y persistentes, elementos químicos y radiaciones.

 

  • Calidad del agua: Para asegurar que la calidad del agua que posee el edificio es óptima, es necesario instalar un sistema de depuración que elimine contaminantes.

 

  • Confort Térmico: Aunque debe estar presente todo el año, con la llegada del invierno y la bajada de las temperaturas, se deben tomar medidas para mantener el calor en casa y como ya comentamos en un post anterior, para evitar que se congelen las tuberías.

 

  • Polvo y plagas: Los ácaros están por todas partes pero no podemos permitir que se acumule excesivamente el polvo y la suciedad. No vale con limpiar con asiduidad sino que hay que hacerlo de forma adecuada y limitar el uso de productos químicos y pesticidas.

 

  • Iluminación y vistas: La luz del sol es un lujo del que podemos presumir en la mayor parte de España. Por ello, hay que aprovechar la gran cantidad de horas de sol que tenemos y dotar a las viviendas de ventanas suficientes y en lugares estratégicos para contar con luz natural durante el día sin que provocar deslumbramiento. Por otro lado, el sistema de iluminación interior debe preservar también nuestro confort visual y ser útil a la vez que respetuosa con el medioambiente. Por tanto las bombillas de bajo consumo son las más recomendadas. Las vistas, aunque no lo parezca, también juegan un papel importante. Acompañar los exteriores de vegetación puede ser una manera de satisfacer tus sentidos.

 

  • Ruido: Cada año, miles de familias conviven con un exceso de contaminación acústica en sus casas cuando, en realidad, desean encontrar  paz y silencio. Proteger contra los ruidos exteriores e interiores será algo imprescindible en los edificios saludables.

 

  • Seguridad y salud: Parece una obviedad, pero es un requisito esencial que los edificios respeten las reglas de seguridad sobre incendios y otras condiciones relativas a temas anteriores como son la iluminación o la contaminación.

¿Por qué construir y exigir edificios saludables? - DETEA, Obras, Construcción e Ingeniería

 

No podemos negar que el lugar en el que vivimos o trabajamos, afecta directamente a nuestra salud física y mental. Por no hablar de lugares como hospitales donde esto cobra, si cabe, mayor importancia. Debe ser prioritario que la construcción de edificios se haga desde esta perspectiva saludable. Estas son sus ventajas:

 

  1. Respirar aire de calidad.
  2. Vivir en un lugar confortable gracias a la temperatura, la humedad, la ausencia de ruidos y  la iluminación correcta.
  3. Evitar efectos perjudiciales de campos electromagnéticos y microondas (interiores pero también procedentes del exterior).
  4. La transpiración del edificio será posible gracias a materiales naturales que al mismo tiempo reducen la radioactividad.
  5. Apostar por calidad de vida no solo en tu presente, sino también en el futuro. Los edificios saludables no solo afectan a tu salud sino también a la del planeta. El compromiso con el medioambiente encuentra en estos edificios una un aliado. La sostenibilidad siempre es un valor añadido.

 

Si quieres tener más información sobre este tema, no dudes en contactarnos o puedes leer otros artículos relacionados en nuestra web detea@detea.com

 

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