En esta octava edición de los premios DETEA, la calidad de los proyectos, así como el gran número de candidatos ha sido una de las principales dificultades que ha encontrado el jurado a la hora de elegir a los premiados. En la categoría de intervención en edificio industrial histórico, la intervención industrial a realizar tenía como objetivo convertir la Histórica Fábrica de Harinas y Central Eléctrica la Alianza en Puente Genil, como Museo de sitio y Escuela de Jóvenes Emprendedores.
El primero premio, dotado con 3.000 euros, ha recaído en un proyecto denominado “Versátil”, cuyos creadores han sido el equipo formado por los estudiantes de arquitectura de la Escuela Técnica Superior de Arquitectos de Sevilla, José Rodríguez Lucena. José Luis Rojí Rosendo y Joaquín Barquín Benítez.
Según sus autores, la introducción de nuevos usos, les ha hecho relacionar el contenido y continente del espacio como parte del museo, e incorporar un lugar de uso dinámico y constante que interactúe con las preexistencias, abriendo las puertas a una actuación poco habitual para adentrarse en un nuevo complejo tradicional contemporaneizado.
Por su parte, en la modalidad de edificio industrial de nueva planta, el premio ha recaído en el proyecto denominado “La Energía del Viñedo”, de Juan Antonio Serrano García, de la Escuela Técnica Superior de Arquitectos de Granada. Según su autor, se trata de unir este carácter de la actividad del entorno con el medio físico en el que nos encontramos, la energía y la topografía con el fin de realizar un proyecto enraizado de forma indisociable con el lugar.