15-10-10
El patrimonio industrial español se encuentra en moderado auge, aunque la difusión de trabajos de investigación sobre todas las variantes del patrimonio industrial (textil, minería, agroalimentaria, metalúrgica, ferroviaria,...) no está teniendo toda la repercusión deseada a pesar de su importancia, especialmente en aquellas áreas que sufrieron una industrialización tardía, como la región sur de España.
Sin embargo, la elección para los Premios DETEA 09/10 del Silo de Cereales de Córdoba, emblema y pieza angular de la “Red Nacional de Silos y Graneros” desarrollada entre 1949 y 1990 por el Servicio Nacional del Trigo, supone una excepción y se acopla perfectamente con las subvenciones de investigación que la Consejería de Obras Públicas y Vivienda tiene concedidas al equipo dirigido por Carlos Mateo Caballos y David Salamanca Cascos bajo el título “Red Nacional de Silos y Graneros. Integración en la realidad urbana andaluza y su reutilización para nuevas tipologías” ( www.silosygraneros.es).
Empresa privada y administración pública coinciden en sus inquietudes pero no mantienen una estrategia común, como defienden desde esta investigación en desarrollo, que sostiene la imperiosa necesidad de establecer estrategias territoriales de protección y puesta en valor de la Red como paso previo a la propia intervención.
Para alcanzar tal fin se está realizando un inventario de los 158 silos y graneros de dicha Red en territorio andaluz, sacando a la luz su verdadera situación a través de diferentes análisis: arquitectónico, implicaciones territoriales, afecciones de propiedad, relaciones con otras infraestructuras de las que se nutre, iconicidad y paisaje, etc. Seguidamente se elegirán hasta 15 casos representativos que actúen a modo de laboratorio experimental, cuya finalidad reside en establecer una metodología común de actuación a una red llena de paralelismos entre sus componentes.
Posteriormente, cada caso concreto buscará el respaldo de corporaciones locales, administraciones regionales y empresa privada, otorgando a este proyecto una solidez que sirva de modelo en la gestión patrimonial y de recursos (humanos, económicos, ...) a cualquiera de los 968 componentes de la Red repartidos por el territorio nacional.
Las propuestas de intervención siguen estrategias muy diversas apoyadas en la evaluación de otros proyectos, nacionales e internacionales, que sirven de ejemplo y ayudan a determinar aquellos usos (administrativo, culturales, educativos, sociales, deportivos, residencial, ...) que son más adecuados a la realidad patrimonial de la red y a la situación en particular, no dejando en ningún caso al margen intereses llegados desde el capital privado.
De esta manera, el proyecto de investigación entiende la necesidad de trasladar a nuestra realidad modelos de cooperación público-privada asentados en el modelo económico anglosajón como única vía alternativa para la conservación y puesta en valor de un patrimonio de gran dispersión territorial y número de unidades.
Enlaces de interés