Las oficinas del futuro

Todos las personas del mundo se han preguntado alguna vez en sus vidas cómo de diferente será el futuro del presente, así como los cambios que se darán del paso de una situación actual a una venidera, sobre todo, en lo referente al mundo laboral.

Es inevitable no pensar cómo será, ya que desde el principio de los tiempos, el ser humano ha reflexionado acerca de este tema y se ha imaginado secretarias robotizadas, aparatos que se desbloquean con huella dactilar, impresión 3D o electrodomésticos inteligentes, entre otros. Es cierto que algunos proyectos todavía no se han inventado, pero muchos otros que se creía que nunca podrían existir se han hecho realidad como por ejemplo; la domótica, la  conectividad wireless o robots de todo tipo.

El desarrollo de la tecnología ha sido decisivo en el fomento de todos estos cambios, ya que la influencia de ésta es cada vez mayor en la sociedad, porque avanza por minuto. Además, sus cambios constantes han conseguido y están consiguiendo que se produzcan renovaciones en los modelos tradicionales de trabajo y en los espacios que se habilitan para ello. De esta forma, podemos decir que las oficinas del futuro están más cerca de lo que pensamos y a continuación, vamos a profundizar sobre sus características e implantación en el mundo laboral.

 

La influencia de la tecnología en las oficinas del futuro

La tecnología también está influyendo en la forma de trabajar y en los lugares de trabajo. Por esta razón, están empezando a surgir nuevos modelos de oficinas que responden de manera eficiente a las necesidades de los trabajadores.

Para comenzar a trabajar en una oficina del futuro, hay que dejar atrás el cableado para conectarse a Internet, así como la utilización del fax o muebles antiguos que ocupen mucho espacio. Siguiendo estas tres pautas y utilizando conexiones wireless, muebles ergonómicos y portátiles podrás realizar multitud de tareas como llevar la contabilidad de tu empresa o realizar videoconferencias, entre otras.

No hay que olvidar que los espacios son fundamentales para que se pueda dar una correcta movilidad, conectividad, colaboración y respuesta inmediata entre compañeros.

 

 

El diseño: base fundamental para el cambio

Tener un buen diseño y distribución en la oficina es sinónimo de eficiencia en el trabajo, ya que el espacio se adaptará a los recursos de la empresa y facilitará la comunicación entre los trabajadores de ésta. Asimismo, realizar un buen planteamiento, que no se limite solo a lo estético, no tiene por qué estar reñido con tener un presupuesto razonable, ya que con un presupuesto de este tipo también se pueden construir espacios de trabajo cómodos y eficientes.

De la misma forma, se están empezando a eliminar las jerarquías dentro de las oficinas porque resulta más útil crear un entorno menos formal, donde se fomenten las relaciones interpersonales que harán que trabajando en equipo se consigan los objetivos marcados de forma más rápida.

Ya son muchos los diseñadores y especialistas que coinciden en los aspectos descritos más arriba y además, hablan de crear espacios dedicados a los clientes como recepciones o salas de visitas que impulsarán y ampliarán las relaciones personales entre ellos y el equipo humano de la empresa.

 

No sólo es estética, también funcionalidad

La estética es importante a la hora de diseñar una oficina, pero no podemos olvidar que la funcionalidad es la pieza clave para que un buen diseño tome sentido y se puedan trasmitir, de manera interna y externa, los valores de la empresa.

Cabe especial atención, decir que son muchos los negocios los que prestan más atención a lo estético que a la funcionalidad de sus oficinas, pensando que si éstas son más bonitas serán más eficientes. Y éste, es uno de los principales errores que cometen muchos de ellos, ya que la estética ayuda al diseño a transmitir ideas, pero no es primordial para alcanzar la eficiencia.

Además, las oficinas del futuro se construirán en espacios abiertos con puertas y paredes de cristal que favorezcan la conversación, creatividad y cooperación entre las personas que se encuentren trabajando en ellas. Y es que, ya resulta obsoleto mantener a los trabajadores en espacios cerrados y alejados unos de otros para que no se produzcan distracciones, ya que se ha comprobado que esta rigidez limita la creatividad y la comunicación entre ellos, causando un elevado estrés a largo plazo.

 

Cambio de hábitos para las oficinas del futuro

Para conseguir tener una oficina del futuro, no solo hay que centrarse en el diseño, sino que también hay que realizar una serie de cambios en la mentalidad empresarial  que se muestran a continuación;

  • Hoy día, Internet es la ventana al mundo y no se concibe una oficina del futuro que pueda prescindir de éste, ya que nos permitirá realizar multitud de tareas y funciones que en el pasado se ejecutaban con otros medios como por ejemplo; almacenar documentos en la nube, en lugar de hacerlo en ficheros que ocupaban un espacio físico. Además, favorece el trabajo en equipo en tiempo real y el teletrabajo, cosas impensables hace algunos años.

 

  • El cuidado del medio ambiente está muy presente en la sociedad actual y ya son muchas las empresas que utilizan papel reciclado, o fomentan el uso de la bicicleta entre sus empleados para reducir el impacto y, al mismo tiempo, ahorrar.

 

  • La escucha activa de la empresa a sus trabajadores y colaboradores es fundamental para crear un ambiente agradable y que éstos trabajen de manera óptima. De hecho, muchas empresas ofrecen la opción del teletrabajo, planes de salud o medidas de conciliación familiar para hacer lo más fácil posible la vida a los trabajadores.

 

 

Si quieres tener más información sobre este tema, no dudes en contactarnos o puedes leer otros artículos relacionados en nuestra web detea@detea.com

 

 

Artículos relacionados