El quién es quién de la edificación

Hoy en nuestro blog queremos descubrir el quién es quién de la edificación para que conozcas mejor las funciones y la importancia de cada uno de los perfiles que están detrás de una obra. Para ello vamos a repasar la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE), vigente en España desde 1999 y que posteriormente se desarrolló en el Código Ético de la Edificación. Esta determina los ámbitos de aplicación y las competencias y obligaciones de los agentes de la edificación. Esta define 8 perfiles diferentes que os explicamos a continuación:

 

El promotor:  según la LOE, el promotor o la empresa promotora es “cualquier persona física o jurídica, pública o privada que, individual o colectivamente, decide, impulsa, programa y financia, con recursos propios o ajenos, las obras de edificación para sí o para su posterior enajenación, entrega o cesión a terceros bajo cualquier título”. Es decir,  el promotor es el responsable de poner en marcha la obra y esta correrá a su cuenta. Se ocupa de encargar el proyecto y de proporcionar al proyectista la información previa necesaria. Debe gestionar las licencias y autorizaciones para comenzar la obra y contratar la ejecución de la misma. Junto al constructor, es uno de los firmantes del contrato de obra y del acta de recepción de la obra cuando esta finalice.

 

El constructor: es quien acepta frente al promotor la ejecución de la obra. De entre sus funciones (además de  materializar la obra siguiendo del proyecto), destaca su competencia para designar al jefe de obra, la labor de asignar los materiales y la mano de obra que se requieran y su cometido de facilitar al director de obra los datos necesarios para la elaboración de la documentación de la obra ejecutada. Asimismo, firma el contrato junto al promotor y el acta de recepción de la obra.

 

El proyectista: como su nombre nos anuncia, es el encargado de redactar el proyecto. Este lo hace por encargo del promotor y teniendo en cuenta la normativa técnica y urbanística.  Es indispensable que el proyectista esté en posesión de la titulación académica y profesional de arquitecto, arquitecto técnico, ingeniero o ingeniero técnico. Además, será cosa del proyectista concertar con el promotor la contratación de colaboraciones parciales si estos fueran necesarios.

 

Director de obra: conocido como DO es el profesional que encabeza el desarrollo de la obra y dirige los asuntos técnicos, estéticos, urbanísticos y medioambientales. Para ello tiene en cuenta el proyecto, la licencia de edificación (y otras autorizaciones) y las condiciones del contrato. Forma parte de la dirección facultativa, es decir, el conjunto de técnicos nombrados por el promotor y cuyo propósito es dirigir y controlar la ejecución de la obra. Además del director de obra, son parte de la dirección facultativa el jefe de obra o el director de ejecución entre otros.  Al igual que el proyectista debe estar titulado dichas disciplinas.

 

Director de ejecución: llamado también DEO, asume la función técnica de dirigir la ejecución material de la obra y de controlar cualitativa y cuantitativamente la construcción y la calidad de lo edificado. Es decir, es una especie de representante de promotor frente al constructor que es especialmente útil para asegurarse de que se cumplen las condiciones del contrato. Sus principales responsabilidades son verificar la recepción de la obra en los productos de construcción y dirigir la ejecución material de la obra. El director de ejecución debe ser también un arquitecto, arquitecto técnico, ingeniero o ingeniero técnico. Se trata de una de las figuras menos definidas de todas. La razón de esto es que en cada empresa este actúa de forma variable según la persona que desempeñe este cargo.

 

Entidades de control de calidad: son aquellas que poseen la capacidad de dotar apoyo técnico para verificar la calidad del proyecto, de los materiales que se están empleando y de la ejecución de la obra  y sus instalaciones. Esto se realiza teniendo en cuenta el proyecto y, por supuesto, la normativa vigente.

 

Suministradores de productos: son los fabricantes, almacenistas, importadores o vendedores de productos de construcción. Sus funciones son, principalmente, realizar las entregas de los productos de acuerdo con las especificaciones del pedido y proporcionar instrucciones de uso y mantenimiento de los mismos.

 

Los propietarios/ usuarios: son quienes harán uso del edificio una vez terminado. Su compromiso es conservar la edificación  y mantenerla en buen estado.

 

Como ves, y aunque puede que pensaras que la edificación se basa en decidir qué, dónde y cuándo se realizará una obra y en su ejecución, el proceso desde que esta se idea hasta que se culmina es mucho más complejo. Que una obra salga adelante depende entre otras cosas de que el equipo que trabaja para conseguirlo esté formado por profesionales y expertos eficaces. La construcción satisfactoria de un edificio es fruto de un engranaje compuesto por personas que funcionen no como un grupo especializado en un mismo sector sino como un equipo con unas mismas aspiraciones. Desde el escalafón más alto al más bajo, todos deben remar en la misma dirección. Por ello, hay que tener en cuenta que además de estos 8 elementos clave en la edificación, existen otros muchos perfiles como oficiales, gruístas, topógrafos y una gran variedad de técnicos cuya aportación es igualmente trascendental.

 

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