El edificio de oficinas más saludable de España está en Madrid

El certificado WELL es un sello centrado en la salud y el bienestar de las personas y complementario de otros como Breeam o LEED

El edificio Castellana 81, en Madrid, sigue acaparando reconocimientos. Si desde hace apenas un año esta obra del arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oiza es sinónimo de sostenibilidad (es el primer y único edificio de oficinas del Paseo de la Castellana con sello LEED Platino) y de accesibilidad (tiene el máximo Distintivo Indicador del Grado de Accesibilidad -DIGA- 5 estrellas y el premio que lo avala), ahora ha obtenido la certificación WELL, convirtiéndose en el primer edificio de España y el quinto de Europa en alcanzar el nivel Oro.

Uno de los retos a los que se enfrentó el propietario de Castellana 81 -Gmp- cuando acometió su rehabilitación, concluida en 2017, fue el de situar al usuario en el centro de este referente arquitectónico. ¿Cómo lo hizo? Proponiendo estrategias para fomentar un estilo de vida activo de sus ocupantes, algo que logró gracias al certificado WELL, sello centrado en la salud y el bienestar de las personas.

“Hay una serie de factores que influyen en nuestra salud y, entre ellos, destacan el entorno físico y social en los que trabajamos; espacios que tienen un impacto importante en nuestra productividad”, expone Bieito Silva, director del Certificado WELL en el Instituto Tecnológico de Galicia (ITG), primera entidad partner oficial de IWBI (Internacional Well Building Institute) que está capacitada para realizar formación oficial en España.

A diferencia de otros certificados que puedan existir, como Breeam o LEED, WELL está basado en el rendimiento. Esto es, busca criterios que se puedan medir (lumínicos o acústicos) y testar (calidad del aire y agua) para después verificar el resultado. Y exige, además, una recertificación cada tres años para garantizar la calidad del edificio mantenida en el tiempo. No es una certificación que sólo afecta a la fase de obra sino también a la de uso del edificio.

El certificado WELL se compone de 112 medidas organizadas en 10 conceptos:calidad del aire, el agua, la alimentación, la iluminación, el movimiento, el confort térmico, el sonido, los materiales (el impacto que tiene en el usuario), la comunidad y la mente (cuestión que tiene que ver con la gestión de personas, siendo un apartado importante la biofilia o necesidad que tienen las personas de estar en contacto con la naturaleza).

“En Castellana 81 se fomenta la actividad física dentro del edificio, pero no necesariamente con un gimnasio, sino, por ejemplo, colocando la escalera en un lugar prioritario para invitar a la gente a utilizarla”, explica Silva.

El proceso de certificación incluye un registro del edificio, una implantación de las medidas (la promotora contrata a un consultor que establece una estrategia de aquellos criterios que se quieren aplicar) y una verificación de los parámetros, bien documentalmente o mediante un test in situ, como son las mediciones de calidad del aire, del agua, acústicas, lumínicas y térmicas.

Según el director de este certificado en ITG, “WELL no compite con certificados de sostenibilidad como Breeam o LEED , sino que son complementarios, trabajan juntos para que los edificios tengan un impacto positivo sobre las personas y el medio ambiente”.

El bienestar del ocupante

La propietaria de Castellana 81 ha apostado por conseguir que este edificio sea ejemplo de bienestar. “La filosofía de la empresa consiste en trabajar con las personas que usan el edificio; que diariamente su experiencia sea la mejor posible”, comenta Xabier Barrondo, director General de Negocio de Gmp. La promotora fomenta la relación con los ocupantes del edificio y no sólo con los directivos que firman el contrato de alquiler… [Leer más]

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