Consejos para optimizar la seguridad del hogar con niños

La mayoría de los padres siempre se encuentran en búsqueda constante de todas las herramientas y métodos existentes para que sus hijos crezcan en un entorno seguro. Las estadísticas muestran que es en el hogar donde se producen la mayor parte de los accidentes que afectan a la mayoría de los menores.

Tener una vivienda segura no es complicado. Existen multitud de formas de adaptarla a las necesidades de los más pequeños de la casa. Sólo hay que ser precavidos y pensar qué harían ellos, para anticiparnos a sus ideas y velar por su seguridad. A continuación, vamos a proponer una serie de consejos que ayudarán a tu vivienda a estar preparada ante los planes que se les ocurra a tus hijos.

 

Puertas y ventanas seguras para los niños

Una puerta es el acceso a tu hogar y, por tanto, uno de los mayores peligros. Es aconsejable contar con una cerradura que sea difícil de abrir o necesite una llave para ello. Además, debería colocarse lo más alta posible en la puerta, para que no alcancen a meter la llave, en el hipotético caso que se hagan con ella.

De la misma manera, se suelen pillar los dedos al abrir y cerras las puertas de paso, de armarios y cajones. Por esta razón, se propone colocar un sistema de seguridad como topes con el fin de evitar que se hagan daño.

Asimismo, es importante situar un punto de luz junto a la puerta para que, cuando se entre a la vivienda o habitación, no se pisen juguetes que estén tirados por el suelo y así evitar una futura caída o lesión.

 

Por otro lado, las ventanas son otro de los focos donde más accidentes se producen. Coloca rejas para que los niños no puedan precipitarse, así como  cristales duros que sean difíciles de romperse, para evitar cortes o arañazos. Del mismo modo, si tienes una casa moderna, es interesante instalar sistemas de bloqueo en las ventanas, con el objetivo de que cuando alguien se acerque o quiera salir por ellas, salte una alarma y se bloquee automáticamente.

 

Limitar el paso en escaleras con barreras

Las escaleras son uno de los lugares de las casas más peligrosos. En ellas suelen darse multitud de caídas y a los niños les llama bastante la atención.

En los primeros años lo ideal es que los adultos le enseñen a recorrerlas lentamente y agarrándose a la barandilla.

Por eso, si tienes una vivienda con más de un piso, hay que intentar que los pequeños no suban y bajen las escaleras sin la supervisión de un adulto. Para ello, es necesario habilitar una serie de barreras que les impida el paso. Los niños tienen que aprender que las escaleras no son lugares para jugar.

 

Atención absoluta en la cocina

Los niños no vienen con un libro de instrucciones bajo el brazo y por esta razón, tenemos que prevenirnos de todas las posibles ideas que pudiesen ocurrírseles. Siempre hay que tenerlos vigilados, sobre todo en lugares como cocina y baño porque son sitios donde los peligros a que sufran un percance, se incrementan. Además, tendrían que seguirse una serie de pautas que mostramos a continuación, para evitar que se produzcan daños irreparables.

  • Una de las pautas es no dejar bolsas de basura cerca de ellos, ya que con éstas podrían ahogarse mientras juegan.
  • Quitar cuchillos, tijeras y elementos punzantes de su alrededor para que no se hagan cortes superficiales o profundos.

 

  • Cuando se cocine, colocar los recipientes lo más adentro posible para que no puedan volcárselos encima.
  • Tener cuidado con los mangos de las sartenes o cacerolas, e introducirlos hacia dentro para que no puedan cogerlos.
  • Al utilizar la placa de cocción, estar atento al menor para intentar que no se acerque a ella ni la toque, con el fin de evitar que se queme las manos.
  • Colocar productos tóxicos y de limpieza en estanterías altas a las que no puedan acceder, ya que siempre les ha llamado mucho la atención los colores fuertes y fluorescentes. En muchos casos, se han dado intoxicaciones e incluso muertes que han acabado con la felicidad del hogar familiar.

 

El baño y los resbalones

Los niños se relajan y disfrutan del agua, mientras juegan con sus juguetes preferidos en la bañera. Siempre tienen que ser observados por un adulto, ya que es posible que en algún momento quieran ponerse de pie y acaben resbalándose. Para ello, se recomienda el uso de alfombras adhesivas o la instalación de suelos antideslizantes.

Además, tampoco es conveniente tener botes de colonia o envases de medicamentos o cosméticos, ya que podrían tomárselos. Por eso, hay que asegurarse que todos estos elementos, así como cuchillas y elementos punzantes se guarden bajo llave.

En un cuarto de baño pueden ocurrir otros accidentes graves, como por ejemplo electrocuciones o incendios. Por ello, es importante instalar protectores para los enchufes con el fin de evitar que puedan introducir sus dedos en estos espacios y quitar de su alcance todo tipo de aparato eléctrico, como radiadores, para que no puedan acercar prendas de ropa y originar incendios.

 

 

Jardín o exteriores

Tener un jardín o terraza es perfecto para pasar tiempo con nuestros hijos al aire libre, pero no hay que dejarlos solos. Pese a que los exteriores son lugares perfectos para jugar, pueden ser zonas que albergan grandes peligros.

En este sentido, la educación es un valor clave para que no se produzcan accidentes domésticos. Desde pequeños tienen que saber qué pueden y qué no pueden hacer solos. En este sentido, no pueden manipular electrodomésticos si están mojados o descalzos, ya que podrían sufrir una electrocución, no deben jugar en zonas próximas a la carretera, entre otros.

Seguir muchos de estos consejos ayudarían a evitar este tipo de accidentes, pero en todo momento los pequeños de la casa deberían estar vigilados por un adulto, ya que la mayoría de los accidentes ocurren con pequeños descuidos o falta de vigilancia.

 

 

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