Cómo evitar la congelación de tuberías en invierno y otros consejos para su mantenimiento

Con la llegada del invierno y la bajada de las temperaturas, se deben tomar medidas para mantener el calor en casa y aún más importante, el agua corriendo por las tuberías. Aunque es un fenómeno poco común en España, los inviernos son cada vez más fríos y las viviendas no están lo suficientemente acondicionadas para sobrellevar los termómetros al mínimo. Además, los casos de cañerías congeladas, suelen afectar más a las zonas donde las temperaturas no acostumbran descensos drásticos.

 

El porqué de las tuberías congeladas

 

Una de las grandes preocupaciones durante la época de frío es que se congelen las tuberías. Las moléculas de agua se dilatan a medida que se enfrían. Cuando se congela, el agua se cristaliza en una forma hexagonal abierta, ocupando más espacio que cuando está en estado líquido. Aunque suene sorprendente, el verdadero motivo por el que estallan las tuberías congeladas no es este, sino la presión que se acumula en las cañerías.

 

A medida que se expande, el huelo empuja al agua en dirección al grifo cerrado, acumulándose una gran cantidad de presión entre el grifo y la parte de la tubería obstruida por el hielo. Así, la cañería acaba estallando ante la presión, generalmente en un lugar que no esté ocupado por hielo.

 

Normalmente, las tuberías con las embocaduras orientadas aguas arriba, son menos propensas a reventar. El agua siempre puede volver a su fuente porque no está bloqueada, por tanto, no hay presión en el tubo. Los sistemas de tubos con el mayor riesgo de explosión son los que se encuentran fuera de la zona de aislamiento térmico de la edificación, o los que están ubicados en áreas interiores sin calefacción, por ejemplo, en sótanos, áticos y garajes.

 

Cómo combatir el problema antes de las heladas

 

Las viviendas acondicionadas con mecanismos de aislamiento térmico no suelen sufrir este tipo de inconvenientes, y en una casa biopasiva, es casi imposible que suceda. Las medidas para prevenir tuberías congeladas van desde evitar colocarlas en el exterior de las paredes, hasta instalar calentadores cerca de las cañerías más susceptibles a helarse. También, sustituir los tubos de aluminio por unos de un material que resista mejor a las temperaturas, como es el caso del plástico o del PVC. Aunque pueden congelarse, es menos probable que estallen.

 

  • Mantener cerrados los accesos al hogar: las puertas y ventanas pueden actuar como barrera al paso del frío, sobre todo es importante aclarar aquellas entradas que están cerca de las tuberías. Este suele ser el caso de los sótanos y garajes.
  • Vigilar la temperatura de las calefacciones: si se encienden los radiadores para calentar la vivienda, es oportuno intentar mantener la temperatura constante. Así, se evitarán picos puntuales de frío que puedan afectar las tuberías. Incluso si el hogar está vacío, conservar la calidez es fundamental.
  • Localizar el cierre del agua: cuando las temperaturas invernales caen por debajo de la congelación, puede que sea necesario bloquear el paso del agua. Es posible que nunca haya existido la eventualidad de cerrar el agua, por esto es importante ubicar la válvula de agua, en caso de que sea necesario clausurar su flujo al hogar.
  • Dejar el agua gotear un poco: aunque no es la medida más sostenible, permitir el goteo de agua puede prevenir el colapso de las tuberías. Si el agua está corriendo, no se congelará. Si se trata de una vivienda de más de una planta, la llave a abrir debe estar ubicada en la planta baja. Para evitar desperdiciar agua, se puede dejar correr el agua en una bañera o barreño y luego reutilizarla para limpiar.

 

Qué hacer en caso de congelación

Ante esta contingencia, lo más probable es que se haya congelado el sistema entero de tuberías, sin embargo, puede ocurrir de manera localizada y afectar solo a alguno de los grifos. En cualquiera de los casos, es significativo conocer que hay distintas formas de combatir el inconveniente, por ejemplo, con la ayuda de un secador de pelo, o del agua caliente.

  • Utilizar una tela caliente: hervir agua y mojar una toalla o paño para recubrir el grifo es una de las alternativas más socorridas. El calor de la tela humedecida ayudará a iniciar el proceso de descongelación y así, el agua volverá a fluir y se liberará la presión.
  • Ventilar aire cálido: impactar las tuberías con aire caliente también es de gran ayuda para disolver el hielo. Este proceso se puede realizar con la ayuda de un secador de pelo, calefactor de aire o incluso, con una lámpara de calor.
  • Cerrar el paso de agua: en el escenario de una explosión de tuberías, lo primero que se debe hacer es cortar el flujo del agua y abrir algunos grifos para aliviar la presión en el sistema, hasta que el servicio de fontanería pueda socorrer la situación.
  • Contactar a un experto: si no es posible localizar el área congelada, o no se logra descongelar, lo mejor es acudir a un experto en fontanería.

 

El calentamiento global es un fenómeno inminente que poco a poco empieza a afectar en el día a día. Las heladas, son una de sus peores consecuencias. Preparar los hogares para superar una emergencia de temperatura es cada vez más importante. También, apostar por construcciones sostenibles y responsables con el medio ambiente, en las que las tuberías congeladas no sean una preocupación.

 

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