¿Cómo es una vivienda accesible?

Desde hace años,  el mundo de la construcción viene experimentando una cierta simpatía por realizar viviendas accesibles, ya que no son útiles únicamente para personas con discapacidad, sino para todo el mundo porque su función principal es hacer las actividades diarias más cómodas y confortables. Pensar que personas de edades tempranas no necesitan vivir en este tipo de viviendas es un error, ya que adaptarlas es sinónimo de aumentar la seguridad en los hogares. Cualquier transformación que se haga en el presente del domicilio será beneficioso y ventajoso de cara al futuro.

Cada vez son más las personas que se inclinan por tener una vivienda accesible. Esto es así porque hace un tiempo las personas se mudaban varias veces a lo largo de los años, pero hoy día, suelen vivir durante toda su vida en la misma vivienda. Lo más sensato es adaptarla y hacerla accesible, desde primera hora, para no tener que invertir dinero en ella más de una vez por hacer reformas que refuercen la accesibilidad.

 

La tecnología en las viviendas accesibles

Todas las personas tienen que poder moverse dentro de sus viviendas de manera adecuada, sobre todo discapacitados, ancianos y niños. Por esta razón, la tecnología juega un valor fundamental a la hora de adecuar las viviendas a todos los públicos para ganar accesibilidad.

El uso de las nuevas tecnologías está contribuyendo a mejorar y facilitar la vida de las personas. De la misma forma, impulsan muchas soluciones para ganar en equidad y flexibilidad de uso, entre otras. El diseño, en muchas ocasiones, se olvida de la funcionalidad y accesibilidad de las viviendas. Éste puede convertirse en su enemigo, pero no debe olvidar que tienen que compenetrarse para facilitar las condiciones de vida de las personas.

 

Cómo hacer una vivienda accesible

Hacer una vivienda accesible no es complicado, solo hay que estar concienciado de que en el futuro no se cuentan con las mismas habilidades físicas que en el presente. Por ello, es conveniente contar con una de este tipo para no tener que reformarla con el paso de los años.

Para empezar, una vivienda accesible es aquella que se adapta a las dimensiones y espacios, sin dejar de lado la usabilidad para poder desplazarse sin riesgo de encontrarse con obstáculos. En una vivienda, hay muchos espacios propensos a no ser accesibles. Algunos de ellos son los pasillos baños, vestíbulos y cocinas. Para hacer accesible un piso o casa, hay que empezar eliminando todas las barreras que se encuentren como escalones, zonas de paso estrechas o muebles altos, entre otros.

 

Asimismo, es importante contar con profesionales que asesoren cuál es la mejor forma de adaptar la vivienda en la que vives, ya que en todas no pueden hacerse las mismas reformas u obras. Los espacios diáfanos, sin escalones u otros elementos que obstaculicen el paso son la última tendencia a la hora de diseñar nuevas viviendas.

 

Espacios de una vivienda accesible

Todas las viviendas cuentan con una serie de espacios o habitaciones en las que las personas pasan mucho tiempo. A continuación, se muestran algunos de los más frecuentes y en los que es importante contar con una buena accesibilidad.

  • Cuartos de Baño: se recomienda que dentro de ellos se pueda dibujar una circunferencia de 1,5 metros de diámetro para realizar las maniobras de una silla de ruedas. Del mismo modo, el lavabo debería situarse enfrente de la puerta para favorecer la usabilidad. Tampoco hay que olvidar colocar suelos antideslizantes y platos de ducha, en lugar de bañeras, porque con ellos se disminuye la posibilidad de resbalar o tropezar, siendo la opción más segura.

 

  • Cocinas: es fácil contar con una cocina accesible. La altura de todos sus muebles debería ser regulable, mediante elevadores especiales para que los habitantes de la casa puedan cocinar de pie o sentados. Debe ser espaciosa para que por ejemplo; una persona en silla de ruedas pueda abrir el frigorífico o el horno, sin tener que chocarse con la pared de enfrente.

 

  • Escaleras: son una de las principales barreras arquitectónicas con las que nos encontramos en las viviendas. Éstas pueden salvaguardarse con ascensores en edificios y si es dentro del mismo domicilio, con sillas que se colocan en la pared de la escalera para subir y bajar a personas a las distintas plantas de la vivienda.

 

  • Rampas y ascensores: en zonas comunes es imprescindible el uso de estos elementos que faciliten la movilidad de todos los vecinos. La implantación de ascensores es una inversión inicial, pero que se rentabiliza con el paso de los años. Además, a día de hoy, raros son los edificios que no cuenten con ellos, ya que su uso no se ve como un lujo, sino como un bien de necesidad.

 

  • Puertas: se aconseja que sean anchas y que cuenten con las medidas necesarias para que pueda entrar por ella una silla de ruedas. Además, las puertas de entrada o garaje podrían abrirse y cerrarse solas, sin necesidad de tocarlas. La automatización de las puertas principales de las viviendas son cada vez una opción más demandada entre los clientes. Asimismo, personas mayores o discapacitados también están implantando este tipo de puertas dentro de las viviendas para mayor confort.

Poco a poco todas las viviendas estarán adecuadas a personas con diferentes necesidades y poseerlas no significará adquirir un producto de lujo.

 

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